El alma que no quiso escribir y escribió
Entronización del Sagrado Corazón de Jesús y María en los hogares
Oraciones de ofrecimiento diario
y petición
Libros de
descarga
Contacto
Que este año sea para bien en el mundo para todos aquellos que miran a lo Alto. Y para aquellos que no lo hacen… que a sus almas llegue mi Luz para que lo hagan y digan “al que les dio la Vida”:
¡Padre!
no entiendo…
ni comprendo…
ni veo…

Sólo sé
¡Que existo!
porque me veo

Pero si hay algo más
después de este mundo…
¡Estar Contigo quiero!
Abrid vuestras mentes y vuestras almas, y decid:
¡Padre!
en el mundo estoy
porque me has mandado
a ayudar o a purgar

Como no lo sé
hazme ver con claridad
lo que he de hacer

Para que yo no pierda
“una vida”
en mi vida del espíritu

Y pueda ir adentrándome
en La luz
hasta encontrarme Contigo
(Teresa de Jesús)
El alma, que apesadumbrada esté, que diga::
¡Señor!...
¡Qué peso tan grande llevo!
que no puedo tirar de él…
¡Ayúdame!
que juntos repartiremos el peso
y más llevadero será para mí…
ese recorrido
que he de hacer sin Ti
que Contigo aliento tendré
para llevarlo hasta el fin
(J.H.S)
Le digo al hombre que es hora de empezar a preguntarse el porqué de las desigualdades en el mundo, y empezar a mirar a lo Alto y decir:
¡Si Existes!
como dicen que Existes
házmelo ver
para que yo pueda comprender
este mundo en el que estoy

Y no permitas
¡Si Existes!...
que yo me aparte de Ti
porque cuando Tú lo has hecho
Tú sabrás porqué
Acepto tu Voluntad
y gracias te doy por todo aquello
que me has dado a mí
y que a otro no le has dado

Que yo pongo todo lo que tengo
en tus manos
porque Tuyo es
y Tú has querido que lo tenga
para dejarlo después
que este mundo es pasajero
para el alma que llega a él
(J.H.S.)
El alma que no tiene voluntad, que mire a lo Alto y diga:
Yo que no tengo fuerza
Tú que la tienes
¡Dámela!

Yo veo en mi vida oscuridad
Tú que eres la Luz
¡Dámela!

Tú que eres la Esperanza
¡Dámela!

Porque yo no tengo nada
en estos momentos
de mi vida
de lo que aquí te pido

Y con mi voluntad…
que empobrecida la tengo
y con ella ni fuerza tengo
para poderme levantar
de este hundimiento
que hace que la vida
no tenga sentido para mí

Hazme ver Tú
que la vida
es un regalo Tuyo
para el hombre
que vive en ella
(J.H.S.)
Y así digo al hombre que diga en el comienzo de este nuevo milenio:
¡Señor!
cierro las puertas
de mi pasado
para abrir las puertas
de Tu Presente

Porque quiero comenzar
a caminar Contigo
hasta el final de mi vida
en este mundo

Y consagrarme a Ti
para poder después
vivir en Ti
(J.H.S.)